El pan de mantequilla es una receta sencilla y muy agradecida. Es una receta que hago, desde mis inicios en el restaurante, le tengo mucho cariño. Su sabor recuerda al croassant, su textura es crujiente y su color enamora. Se pueden comer tal cual, o rellenar de queso, jamón serrano o de mil formas diferentes. Son ideales para la merienda o desayuno.